Axon Code

Software · 6 min de lectura

Software para compraventa de vehículos: qué debería incluir

Un programa para compraventa de vehículos tiene que responder tres preguntas en cualquier momento: qué tengo en stock, cuánto voy a ganar con cada coche y dónde están sus papeles. Todo lo demás es secundario, y muchos programas resuelven mal justamente esas tres.

Resumen: exige control de stock por estado, cálculo de margen por unidad descontando gastos reales, expediente documental por vehículo, inspección registrada y trazabilidad de cambios. Y comprueba que puedes exportar tus datos: es lo que decide si mañana puedes cambiar de programa.

1. Stock con estados que reflejen tu operativa

No basta con "disponible" y "vendido". Un coche pasa por preparación, puede estar reservado con señal, o estar en colaboración con otro comercio.

Si el programa solo tiene dos estados, tu equipo acabará usando el campo de observaciones como estado, y a partir de ahí ningún informe será fiable.

2. Margen por unidad, con los gastos dentro

Esta es la función que más se subestima. El margen real de un coche no es venta menos compra: es venta menos compra menos todo lo que le has metido encima — ITV, reparaciones, transporte, limpieza, publicidad.

Si esos gastos viven en una hoja aparte, nunca sabrás de verdad qué coches te dan dinero. Y sin ese dato no puedes decidir qué comprar la próxima vez.

Además, ese seguimiento por unidad es exactamente lo que exige el régimen REBU.

3. Los papeles, con el coche

Permiso de circulación, ficha técnica, ITV, contrato de compra, factura, informe de taller. Si están en una carpeta física y en tres móviles distintos, tarde o temprano falta uno el día de la entrega.

Lo importante no es solo que el programa los guarde: es que puedas llegar a ellos sin el programa. Un sistema que guarda tus documentos en un formato propietario al que solo se accede desde su interfaz es un riesgo.

4. Inspección registrada

Dejar constancia de en qué estado estaba el coche cuando entró protege en las dos direcciones: frente a una reclamación posterior, y para saber qué hay que preparar antes de ponerlo a la venta.

Una revisión estructurada por apartados —carrocería, neumáticos, motor, frenos, suspensión, transmisión, interior, bajos, códigos de diagnóstico y prueba en carretera— con estado y notas por punto convierte una impresión en un registro.

5. Historial de cambios

Quién cambió el precio, cuándo se subió cada documento, cuándo cambió de estado. En un negocio donde entra y sale mercancía cara, poder reconstruir qué pasó vale mucho el día que hay una discrepancia.

6. Avisos de stock parado

Un coche que lleva noventa días anunciado sin una sola visita es dinero inmovilizado. El programa debería avisarte, en vez de esperar a que alguien se acuerde de revisar.

La pregunta que decide

¿Puedo exportar mis datos y llevármelos? Si la respuesta no es un sí claro con formatos abiertos, todo lo demás importa menos, porque estarás atado.

Así está construido Axon Cars: la base de datos vive en tu ordenador y los archivos en tu propia cuenta de Google Drive, en carpetas por matrícula que puedes abrir sin la aplicación. Lo que todavía no hace es facturar; está en desarrollo y lo decimos donde toca.

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